viernes, octubre 04, 2024

DE QUIÉN ES LA CULPA: EL MÁS GRANDE CULPABLE DE LA DESGRACIA DE LOS HAITIANOS

El mismo pueblo haitiano, reflejado en sus autoridades, son los grandes culpables de sus desgracias, No Francia, no República Dominicana, no Estados Unidos. Mientras no reconozcan su propia culpa NUNCA van a avanzar.

Los abusos y descuidos de los gobiernos haitianos hacia sus ciudadanos. Son sus gobernantes quienes deportan a sus ciudadanos a otros países, con su corrupción, sus desacuerdos, la negación de servicios básicos y la falta de unión. Sólo se ponen de acuerdo para echar la culpa de sus desgracias a otros.

Haití, el país más empobrecido del hemisferio occidental, ha sufrido históricamente debido a la corrupción, la inestabilidad política y la falta de gestión efectiva por parte de sus gobiernos. La difícil situación de los ciudadanos haitianos no es solo el resultado de la devastación causada por fenómenos naturales, sino también de décadas de abuso y desatención por parte de las élites políticas. Los gobiernos haitianos han fallado en proporcionar las necesidades básicas de la población, tales como un simple registro civil, salud, educación, contribuyendo a un ciclo de pobreza y desesperación. Los abusos se manifiestan en diversas áreas, desde la falta de acceso a esas necesidades básicas, hasta la represión de las libertades civiles y los derechos humanos. De quién es la culpa?

Uno de los problemas más graves es el colapso del sistema de salud pública. Los hospitales y clínicas en Haití carecen de recursos básicos, personal médico y medicamentos esenciales, que por cierto se los cobran. Muchos ciudadanos no tienen acceso a tratamientos médicos adecuados, por lo que viajan a la República Dominicana en búsqueda de salud, que es gratuita, pero para los ciudadanos dominicanos. esta falta de un sistema de salud ha incrementado la tasa de mortalidad, especialmente entre las mujeres embarazadas y los niños, quienes tienen superpobladas las instalaciones hospitalarias dominicanas y recargando los presupuestos en salud, porque en su propio país les cobran los servicios. A pesar de las promesas gubernamentales de mejorar las condiciones de salud, los fondos asignados rara vez llegan a las instituciones médicas. En muchos casos, estos fondos son desviados por funcionarios corruptos, dejando a millones sin atención sanitaria. De quién es la culpa?

La educación también ha sido otra de las grandes víctimas de la negligencia gubernamental. Aunque la educación es un derecho reconocido por la constitución haitiana, el acceso a una educación de calidad sigue siendo un privilegio de pocos. Las escuelas públicas son escasas y suelen estar mal equipadas, con profesores mal pagados y poco capacitados. Esto ha resultado en una población mayoritariamente analfabeta o con una educación incompleta, lo que perpetúa la pobreza y la falta de oportunidades. No podemos dejar fuera el hecho de que las escuelas públicas dominicanas están ocupadas en muchos casos hasta en un 40% de estudiantes haitianos, negandoles el acceso a los propios dominicanos en su tierra. A lo largo de los años, los gobiernos no han priorizado la inversión en la educación, prefiriendo enfocarse en proyectos de corto plazo que no generan cambios estructurales. De quién es la culpa?

En cuanto a la seguridad, Haití se enfrenta a una crisis de violencia que ha empeorado debido a la falta de control gubernamental sobre el crimen organizado y las pandillas. Las zonas urbanas se han convertido en territorios sin ley, donde las pandillas dominan y los ciudadanos viven en constante miedo. La policía, en lugar de proteger a la población, es frecuentemente acusada de colusión con estos grupos criminales. Los gobiernos haitianos no solo han fallado en restaurar el orden, sino que muchas veces han utilizado tácticas represivas, violando los derechos humanos de los ciudadanos al intentar mantener el poder. Sin dejar de mencionar, según me cuentan alguno haitianos conocidos, que se ha hecho costumbre que entre hermanos y parientes el incesto, abandonando a su suerte a la madre y la criatura, muchas vienen a dar a luz a República Dominicana. De quién es la culpa?

El acceso a agua potable y saneamiento básico es otro reflejo de la negligencia del gobierno. En muchas comunidades rurales y urbanas, los ciudadanos no tienen acceso a agua limpia, lo que lleva a la propagación de enfermedades como el cólera. A pesar de las numerosas intervenciones internacionales para mejorar el acceso al agua, los esfuerzos gubernamentales han sido mínimos y mal administrados, agravando la situación. La falta de infraestructura básica refleja la poca importancia que los sucesivos gobiernos han dado a las necesidades más fundamentales de sus ciudadanos. De quién es la culpa?

La corrupción en la gestión de los recursos naturales también ha sido un problema crónico en Haití. Aunque el país posee riquezas naturales, como oro y petróleo, la explotación de estos recursos no ha beneficiado a la población. En cambio, las élites políticas y los intereses extranjeros se han aprovechado de estos recursos, dejando al pueblo haitiano con poco o nada de los beneficios. Los contratos y concesiones para la explotación de estos recursos suelen realizarse en la sombra, sin transparencia, y sin considerar los impactos ambientales o sociales en las comunidades locales. De quién es la culpa?

En términos de empleo, el gobierno no ha sido capaz de proporcionar condiciones favorables para la creación de trabajos decentes. La tasa de desempleo en Haití es extremadamente alta, y aquellos que logran encontrar trabajo suelen hacerlo en el sector informal, sin acceso a derechos laborales ni seguridad social. Los salarios son bajos y las condiciones laborales, especialmente en el sector manufacturero y agrícola, son deplorables. Las promesas de desarrollo económico y creación de empleo hechas por los gobiernos a lo largo de los años nunca se han materializado. De quién es la culpa?

El mal manejo de los fondos internacionales también es un ejemplo flagrante de la negligencia gubernamental. Tras el devastador terremoto de 2010, miles de millones de dólares en ayuda internacional fluyeron hacia Haití con la promesa de reconstrucción y desarrollo, fondos que daban para crear 3 veces a un haití devastado. Sin embargo, gran parte de estos fondos nunca llegó a donde se necesitaba. Los gobiernos que siguieron al desastre gestionaron mal estos recursos, con escasos resultados visibles para la población, que aún vive en condiciones deplorables en muchos casos. La falta de transparencia y responsabilidad en el uso de la ayuda internacional ha exacerbado la crisis en Haití. De quién es la culpa?

La represión política también ha sido una constante en la historia reciente de Haití. Los gobiernos han utilizado la fuerza para silenciar a los opositores, suprimir las protestas y mantener el control del poder. Las manifestaciones en contra de la corrupción y la mala gestión han sido brutalmente reprimidas, con numerosos informes de violaciones de los derechos humanos. La libertad de prensa, aunque teóricamente garantizada, está bajo amenaza constante, con periodistas y activistas enfrentando intimidación y violencia. De quién es la culpa?

Los gobiernos haitianos, en su mayoría, han estado más preocupados por mantener el poder que por mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos. Las elecciones, cuando se celebran, suelen estar plagadas de irregularidades, y muchos haitianos desconfían del proceso democrático. Esta falta de confianza en el gobierno ha generado un sentimiento de desesperanza entre la población, que no ve un camino claro hacia la mejora. La inestabilidad política ha sido tanto una causa como un resultado del mal gobierno, creando un ciclo difícil de romper. De quién es la culpa?

Para cerrar, los abusos y descuidos de los gobiernos haitianos hacia su propia gente han creado una situación de crisis continua. La negligencia en áreas clave como la salud, educación, seguridad, empleo y derechos humanos, junto con la corrupción sistémica, ha dejado a los ciudadanos haitianos en una situación de extrema vulnerabilidad. Sin reformas profundas y un cambio real en la gobernanza, el futuro para los haitianos seguirá siendo sombrío. De quién es la culpa?

Los haitianos deben dejar de buscar culpables fuera de haití, ayuden a su gente a dejar de pasar verguenza en otros países, que por lo general no quieren comunidades de ciudadanos haitianos, porque la mayoría de los que emigran forzosamente no tienen el mínimo sentido de urbanidad y buenas costumbres. No son los europeos, no son los gringos, no son los dominicanos, la desgracia de haití es culpa de los haitianos, sino estudien las acciones suyas en los poco más de 200 años de su propia historia, que nunca se han puesto de acuerdo PARA NADA. Oh si, si se han puesto de acuerdo para algo....... para echar la culpa a los demás de sus propios malesDe quién es la culpa?

miércoles, enero 15, 2020

EL SER HUMANO SIN DIOS, ES PRÁCTICAMENTE NADA


Cada día estoy más convencido de que mientras más lejos está la humanidad de Dios, TODO EMPEORA.

Dios me ha dado la oportunidad de tener cierta preparación académica, de haber conocido o estar cerca de una que otra persona relevante. De que en mi manejo haber tenido varios test psicológicos hechos dentro de algunas instituciones que me ha tocado estudiar o trabajar, y según estas pruebas poseo según ellos, una alta capacidad de asociación, (que no me lo creo).
El ser humano ha buscado a través de sus herramientas materiales e intelectuales, la mejorara de su entorno y manejo de su propio destino. A seguidas daré algunos ejemplos:

Desde hace tiempo las sociedades buscan dar legitimidad y derechos a todo y a todos, hasta a los niños le endosan derechos, que los merecen, por cierto, para protegerlos de sus semejantes, pero hay que ver hasta qué punto esos derechos otorgados no son una medicina peor que la enfermedad. Y señalo el aspecto de derecho a la sexualidad de menores de edad.
Solo cuando vemos casos en que una joven de 14 es embarazada por un adulto de 51 años y a los 16 años vuelve a salir embarazada. Si bien lo dicen las leyes, un menor no tiene la conciencia ni el derecho de consentir relaciones sexuales por lo que ese caso cae en un delito de violación de parte del adulto.
Se le quiere echar la culpa a la sociedad por esos casos, pero esa joven menor tiene unos padres o tutores. ¿Dónde estaban esos padres o tutores que permitieron que eso sucediera? Y ahí viene mi vieja canción, “Para eso es que quieren tener hijos”, “Porque hay que tenerlos”, como si fueran un par de tenis o unos pantalones, para que un familiar o la sociedad se haga cargo de ellos…… que lindo es así……. IRRESPONSABLES.
Luego quiere esa misma sociedad darles derechos sexuales bajando la edad legal para que puedan legalmente tomar decisiones…… MAS IRRESPONSABLES. También facilitarles condones en las escuelas para que disque se cuiden (INCENTIVARLOS).
El problema no es que les va mal en la vida, es que están faltando lo establecido en el diseño del creador.
Veamos este aspecto de la sociedad: El aspecto político:
Desde tiempo inmemoriales el ser humano busca organizarse y todos conocemos a través de la antropología, el esfuerzo de la humanidad por fortalecer sus esquemas de auto defensa y auto gobernanza. Vemos como se pasó desde la base de la sociedad que es la familia a los sistemas de comunidades primitivas para auto defenderse de otras comunidades lejanas, las hordas, clanes y tribus, la esclavitud, el feudalismo y el vasallaje, las monarquías en todas sus vertientes, las clases sociales y el capitalismo con su democracia republicana…. Aahh me falto el socialismo, que es el punto que quiero resaltar.

Les daré una definición Wikileska: El socialismo para Friedrich Engels, uno de sus teóricos, es un sistema social y económico caracterizado por el control por parte de la sociedad, organizada con todos sus integrantes, tanto de los medios de producción como de las diferentes fuerzas de trabajo aplicadas hacia los mismos. Vladimir Lenin expresó en su escrito "Seis tesis acerca de las tareas inmediatas del poder soviético" que el Estado socialista organizado por la "dictadura del proletariado" tenía como objetivo sentar las bases del comunismo y se encargaría de la dirección de la economía bajo el modo de producción "socialista" centralizado. El socialismo moderno es, en primer término, por su contenido, fruto del reflejo en la inteligencia, por un lado, de los antagonismos de clase que imperan en la moderna sociedad entre poseedores y desposeídos, capitalistas y obreros asalariados, y, por otro lado, de la anarquía que reina en la producción. ​La RAE define así el término socialismo: «Sistema de organización social y económica basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes». El socialismo implica, por tanto, una planificación y una organización colectiva consciente de la vida social y económica.

Este sistema me llama la atención porque está henchido de los mejores deseos para la sociedad, pero lo hacen de una manera equivocada – como la mayoría de las soluciones humanas – porque pretende llevar una igualdad - ficticia - para todos. La misma naturaleza nos muestra a través de la misma biología que esa igualdad no existe y la sociedad en sí misma es demasiado compleja.

Como es posible que una persona o grupo de personas que trabajan para conseguir cierto beneficio según sus esfuerzos, sean despojadas de esos beneficios por un Estado patriarcal que dará a todos por igual lo básico para vivir. Les despoja del deseo de superación individual, porque todo esfuerzo debe ser ofrendado al Estado. Les despoja de la fe, no se puede creer en otra cosa que no sea la patria.
Hemos podido ver que, a fin de cuentas, ese sistema que se ufanaba de ser el perfecto para las mayorías, su minoría gobernante viven como reyes. Emulando de una forma u otra las monarquías y la democracia que tanto criticaban. Esto refuerza el concepto de que el ser humano por más que invente nunca dejará de tener las fallas inherentes al alma, al ser. Por eso esos sistemas populistas de socialismo del SXXI no irán a ningún lado, porque están reciclando cosas nuevas con los mismos errores que provocaron la desaparición de esos sistemas.

Muchos lo hacen de corazón, del alma, pero luego se dan cuenta que no están rodeados de ángeles del cielo, y que quienes le rodean no tienen el mismo interés altruista que ellos. Por esto muchos terminan desacreditados y haciendo lo mismo que criticaban. Decían en principio “Patria o muerte, venceremos” y terminan diciendo “Patria o muerte, nos vencieron”.

La única forma de llevar a un pueblo lo más cercano a la felicidad, es cuando sus gobernantes y gobernados adquieren una conciencia de un gobierno mayor, que está por encima de todos y ese es el poner a Dios como guia de las familias y en ese mismo sentido, de las sociedades.

Unas familias que tengan a Dios como líder: no tendrá una familia disfuncional, no tendrá que ver a sus hijos a las cárceles, al hospital o al cementerio. No tendrán esas altísimas tasas de divorcio. No habría el inconveniente de equidad de género o defensa de las minorías. No se vieran esos escándalos de corrupción en políticos salidos de familias con una fe sólida, basada en los frutos del espíritu, porque no todo el que dice creer en Dios da frutos del espíritu.

Habría respeto a los demás seres humanos hechos a imagen y semejanza del creador, a las leyes de Dios y del hombre. Pero todo en un esquema reglamentado por la palabra de Dios y frutos del espíritu. Gálatas 5:22-23.