viernes, septiembre 01, 2017

CUANTO ASCO


Hay personas que por circunstancias temporales o diferencias sociales ven a los demás como inferiores, por el simple hecho de no haber tenido las mismas oportunidades. Necesitan ir pisando gente en su camino para así creer que son más altos.

En esencia el ser humano es la misma cosa. Todos al morir se descomponen, hieden y se vuelven una mezcla de miasma, al final polvo, al final, NADA.  

Es muy penoso oír gente decir que: yo no hago liga con desarrapados, chancleteros, arrancao’s, con subalternos…… sólo con gente de mi nivel, yo tengo pedigree, soy de alcurnia, soy jefe, soy funcionario, soy tal o cual cosa, entre otros decires. Qué pena, cuanta miseria interna.

Hago esta introducción porque este tipo de pensar lleva a accionar de esa manera, muy común en mucha gente, de ricos a pobres, de pobres a ricos, entre los mismos ricos, y entre los mismos pobres. Ese tipo de pensar tan mediocre parece que primaba en la familia de la señora Marlin Martínez, madre de Marlon Martínez, novio de la adolescente Emely Peguero, desaparecida con cinco meses de embarazo y asesinada. Escuchaba a la madre de la niña decir que, existían diferencias sociales entre esas dos familias y que la madre del joven le restregaba diciéndole chancletera a la niña.

Esto me lleva a pensar en las estratificaciones sociales de la antigüedad, en las castas, en la relación amo y esclavo, entre otras tantas aberraciones en las relaciones interpersonales. Pensaba que, para estos primeros años del siglo XXI, lo material sería un asunto secundario y que la sociedad del conocimiento borraría todas esas asquerosidades, que gente sería tratada de acuerdo a sus aportes a la sociedad, su conocimiento, su intelecto, su inteligencia emocional, pero no ha sucedido. 

Dentro de todas estas abominaciones están también los casos en que, relacionados a funcionarios civiles y militares, se abrogan y revisten de los cargos de su familiar, llevándolos a un “nivel”, que creen ellos los hace “diferentes a los otros”, que pena creer que un cargo, o dinero hace a la gente diferente, creo que hay que investigar porque debe ser un tipo de enfermedad mental, ¡cuánto complejo!. En un momento de mi vida pude ver esposas e hijos de militares, avasallar con todo el que encontraban en su camino, creyéndose hasta por encima de la ley. Hasta las queridas de funcionarios creen que tienen la investidura del incumbente y actúan con desenfreno. 

¡Creen que pueden disponer de la tranquilidad ajena, de las emociones, de la vida…… arrogantes!!!!, lacras de la sociedad, sepulcros blanqueados, no importa donde vivan, que profesión o posición tengan o supuestos “logros humanos”, que al final son basura comparado con una vida humana, intranquilas y ansiosas de justicia y que basuras así…… tienen en zozobra por un asqueroso ego.

Otra cosa que asquea es el levantar calumnias sin pruebas tangibles o fundamento a otras personas con el fin de descalificarlos, o por una envidia latente, siendo los mismos calumniadores personas corruptas e inmorales. Somos dueños de nuestras palabras hasta que salen de nuestra boca y hieren a otros. Después de esa herida, las palabras no se pueden recoger para sanar la herida. Un amigo paso por un episodio parecido, hasta un día en que la calumnia llegó a oídos del líder de los calumniadores, quien pidió pruebas a los calumniadores, el calumniado fue llamado por ese líder, resultando ser pariente de ese líder. 

Moraleja, si no tiene pruebas que sustente lo que usted dice, esto se le puede convertir en boomerang….. si no puede hacer un bien….. tampoco haga un mal.
Siguiendo con los egos, hay que recordar que TODO en este mundo es temporal, nacemos, llega la niñez que dura poco, la adolescencia también pasa rápido, la adultez, cuando llegas a pensar que sabes mucho o todo, eres tan anciano que no tienen fuerzas para hacer nada.

Como decía mi apreciada Luisa Ortíz Ortíz, directora del Colegio Purísima Concepción la siguiente frase: “Señores…… revísense.”

Muchos no creen en el inminente retorno de Cristo y el castigo a la humanidad, el ser humano está desbordando todos los parámetros del raciocinio, de lo elemental, del sentido común. No tiene frenos, se dejan llevar por sus emociones sin pensar consecuencias.

La humanidad debe revisarse……. Urgentemente.

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