viernes, octubre 22, 2010

Todavia queda algo de verguenza en el país !!!!!!

http://www.diariolibre.com/noticias_det.php?id=264500

Además de reproducir el artículo completo, anexo link de origen para la reflexión.

¿Para qué queremos seguir en el gobierno?
Lo que nosotros somos, nosotros mismos lo hemos hecho. Uno de los principales desafíos del Partido de la Liberación Dominicana, de cara a este VIII Congreso Norge Botello es recuperar lo que queda de incorruptible dentro del seno de nuestra organización. Porque, como confesó el gran San Agustín de Hipona en su momento, si algo se corrompe, es decir, si pierde algún bien, es simplemente porque alguna vez lo tuvo. De eso y de nuestra necesidad de actualización programática quería escribir esta semana, pero la reunión del sábado, aunque previsible, caló más hondo de lo previsto.

No puedo ocultar que la intervención sólida, militante, definitiva, del compañero diputado Manuel Jiménez en esa reunión del Comité Central oportunamente me restablece, tras el golpe de saber que hemos convertido nuestros estatutos en un "pedazo de papel", gracias al apañamiento de una sospechosa unanimidad (las unanimidades son siempre sospechosas). Pasamos del reeleccionismo -sin importar las disposiciones constitucionales- a la creación a nivel interno de los cargos casi vitalicios.

La ciudadanía ya debe haber asimilado nuestros rápidos aprendizajes y se pregunta si no estaremos haciendo esfuerzos ¿inconscientes? Para parecernos a nuestros adversarios y si resolver las dificultades de la democracia con menos democracia podrá conducirnos a buen camino.

¿Qué otra cosa puede sernos más útil que analizar con rigor nuestros doce años al frente del Estado? ¿Para qué queremos continuar en el gobierno? Nuestras necesidades de reflexión acerca del para qué aspiramos a un nuevo período de gobierno son muy fáciles de reconocer sólo leyendo la prensa y no escribo sobre los semáforos, ni sobre nuestros niños y niñas víctimas del desayuno escolar, mucho menos del transporte público o del dengue.

El programa político de un partido es la síntesis de sus objetivos y el cuerpo de ideas que unifica a su militancia; contiene la propuesta de políticas que realizará desde el gobierno y, por tanto, lo que la ciudadanía tiene derecho a exigirle que cumpla cuando administre el Estado. Posponer la conclusión del VIII Congreso para después de la elección presidencial del 2012, nos pone entonces frente a una grave dificultad pues el Congreso debe sancionar nuestra actualización programática. ¿Cómo vamos a resolver ese desajuste cronológico, programático y político?

Si quedaran dudas de lo anterior, los invito a prestar atención a las propuestas de los precandidatos presidenciales del PLD. Algunas de ellas olvidables, otras coherentes, lúcidas, rigurosas. La lealtad de esos distinguidos y probados militantes está libre de dudas pero, por la crítica al sistema imperante que subyace en sus propuestas programáticas, parecerían precandidatos de partidos de la oposición. Y dan esa impresión porque, sin serlo, son la viva muestra de un partido que no escucha a su militancia y que no promueve políticas públicas transformadoras. Un partido que no ha tenido el "momentum" para evaluar sus doce años de ejercicio del poder y responsablemente comunicarnos: de los tres programas que hemos puesto a la consideración de ustedes esto es lo que hemos cumplido, esto nos queda por cumplir y esto otro lo hicimos aunque no formaba parte de nuestras propuestas.

Ahora tendremos muchos meses para discutir y para incorporar al debate algunas ideas que están lejos de ser una propuesta programática exhaustiva, pero que considero necesarias para poder cumplir con el mandato de servir al pueblo, que debe ser la razón de todos nuestros desvelos y que merece una campaña con más ideas y menos caravanas.

Quiero un próximo Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana que tenga como prioridades irrenunciables a la Salud, la Educación, la Vivienda y el Empleo. Prioridades que deberán quedar claramente establecidas en la Ley de Presupuesto y Gasto Público del 2013. Si el país, como es esperable, dispondrá de pocos recursos, deben eliminarse gastos superfluos frente a estas prioridades que son expresión mínima de humanidad.

Quiero un próximo Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana con Tolerancia Cero a la corrupción.

Quiero un próximo Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana que cree la Cuenta Única del Estado, de tal manera que las instituciones se rijan por sus presupuestos y los recursos que provienen de sus ingresos no puedan ser utilizados discrecionalmente.

Quiero un próximo Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana con paridad de género.

Quiero un próximo Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana con una nueva generación de funcionarios.

Estoy segura de que los anhelos de nuestra militancia, todos legítimos, se materializarían dentro de un Programa que incluya nuestras inquietudes. De este modo regresaríamos al Partido con mística. Al Partido vigilante. Al Partido dispuesto a cumplir siempre. Al Partido democrático. Al Partido donde todos y cada uno de sus militantes sepan, a ciencia cierta, para qué aspiran a seguir en el gobierno.



De Minou Tavárez Mirabal