jueves, enero 30, 2025

¿HACIA LOS BRAZOS DE CHINA?

En lo personal apoyo toda acción en la que cada país use su derecho a deportar ciudadanos de otros países y mucho más en estatus irregular o indocumentado. Puesto que una acción ilegal, no puede parir una legal, por lo que no se puede exigir un trato VIP en las repatriaciones, si dignos, pues no todos han cometido una falta que no sea migratoria. A los que han cometido crímenes más serios ya es otra cosa. Todo de acuerdo a la proporción de la falta.

En nuestra amada República Dominicana tenemos esa dificultad en grado sumo, ya que nuestro vecino del oeste, además de ser el país más pobre del hemisferio, es un país que no se pone de acuerdo internamente para resolver sus problemas. Pero en lo único que se ponen de acuerdo es en perjudicarnos y hacernos ver como abusadores ante la comunidad internacional.

 

INDIGNACIÓN ANTE EL TRATO CON LAS DEPORTACIONES DE LATINOS EN EE. UU.:

En los últimos años, la política migratoria de Estados Unidos ha continuado generando controversia, (casualmente en administraciones demócratas) particularmente en lo que respecta a las deportaciones de ciudadanos latinoamericanos. Países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador y otros han manifestado su descontento ante la repatriación masiva de sus nacionales, lo que ha generado tensiones diplomáticas y ha reavivado el debate sobre el trato que reciben los migrantes. En República Dominicana estamos acostumbrados y no ha sido tan alarmante la situación puesto que, hace varios años recibimos cierta cantidad de deportados varias veces al mes, por distintos motivos. Otros países no lo han tomado así y lo han convertido en una tragedia nacional.

Pero el problema no ha sido las deportaciones persé, sino la forma de realizarlas, las humillaciones innecesarias y el minimizar la presencia de nuestros ciudadanos en EE.UU. Un trato que se ha extrapolado hasta en las relaciones comerciales, donde la cláusula de la nación más favorecida siempre beneficia y mi muy estimado Estados Unidos de Norteamérica.

Paralelamente, China ha intensificado sus lazos con América Latina bajo una dinámica completamente diferente en las relaciones comerciales y hasta el trato en negociaciones, un trato de socios, y no de amo y vasallo. Este artículo busca analiza estas dos realidades y sus implicaciones en la política y la economía de la región.

 

LAS DEPORTACIONES Y SU IMPACTO EN LATINOAMÉRICA

Estados Unidos con todo su derecho, ha mantenido históricamente una política migratoria estricta, caracterizada en los últimos años por un aumento en los operativos de detención y deportación. En 2023, por ejemplo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) deportó a más de 72,000 ciudadanos latinoamericanos, una cifra que refleja una tendencia sostenida desde administraciones anteriores. Estas medidas afectan no solo a los individuos retornados, sino también a los países receptores, que a menudo carecen de la capacidad para reinsertarlos en sus economías y sociedades.

Uno de los principales puntos de fricción ha sido la falta de coordinación con los gobiernos latinoamericanos. Muchos deportados llegan sin documentos, sin redes de apoyo y, en algunos casos, sin haber vivido en su país de origen durante décadas. Este fenómeno genera problemas adicionales, como el aumento de la pobreza, el desempleo y la reincorporación forzada a entornos de violencia y crimen organizado.

 

LA RESPUESTA DE LOS GOBIERNOS LATINOAMERICANOS

Las reacciones de los países afectados han variado desde protestas públicas de sus mandatarios, hasta la búsqueda de acuerdos migratorios con EE. UU. Gobiernos como el de México han demandado un trato más humanitario para sus ciudadanos, mientras que otras naciones centroamericanas han solicitado más apoyo para la reinserción de los deportados. Sin embargo, en la práctica, la capacidad de estos países para frenar las deportaciones es limitada, lo que los deja en una posición vulnerable.


EL ENFOQUE DE CHINA EN AMÉRICA LATINA: UN CONTRASTE MARCADO

Mientras EE. UU. endurece su política migratoria y expulsa a miles de latinoamericanos, China ha fortalecido su presencia en la región con una estrategia diferente: respeto en el trato, inversión y cooperación, lo que debería hacer Estados Unidos que lo tenemos más cerca y ojalá lo haga. A través de iniciativas como la Franja y la Ruta, China ha financiado proyectos de infraestructura, energía y tecnología en diversos países, consolidando su influencia en América Latina sin imponerse a la fuerza, ni condiciones políticas desfavorables.

La relación con China ha sido vista con recelo por algunos analistas, quienes advierten sobre una posible dependencia económica y una creciente deuda con el gigante asiático. No obstante, en comparación con la política estadounidense de restregar la condición de pobreza de los latinoamericanos, China ha adoptado un enfoque más pragmático, basado en el respeto, el fortalecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas sin una intervención directa en las dinámicas migratorias de la región.

 

Conclusión: ¿Un cambio en la balanza geopolítica?

El trato diferenciado de EE. UU. y China hacia América Latina refleja dos enfoques opuestos: uno basado en irrespeto, restricciones y deportaciones, y otro en respeto y cooperación económica. A medida que las deportaciones siguen generando indignación y desafíos para los países receptores, la creciente presencia de China podría ofrecer una alternativa en términos de inversión y desarrollo. Sin embargo, la región debe evaluar cuidadosamente sus alianzas y buscar un equilibrio que garantice su estabilidad económica y social sin caer en dependencias unilaterales.

Personalmente no me inclino a ninguno de los polos, pues creo que América Latina Tiene suficientes recursos para convertirse en el segundo bloque más poderoso del mundo, pero nos han hecho creer que somos unos pordioseros.

A largo plazo, la forma en que los países latinoamericanos gestionen estas dinámicas definirá su posicionamiento en el escenario global, así como su capacidad para proteger a sus ciudadanos y fortalecer sus relaciones internacionales. 

miércoles, noviembre 06, 2024

POR QUÉ PIERDEN LOS DEMÓCRATAS

¿Por qué pierden los demócratas, si ofrecen tantas libertades? 

(Toda libertad debe tener ciertos límites que no afecten a las mayorías, si no, no es democracia, es otro tipo de tiranía)


Me crié con una cultura si se puede decir, altamente influenciada por la cultura estadounidense, por lo que amo a ese país, su pueblo, sus orígenes, su historia, su trabajo, sus libertades reflejadas en sus padres fundadores, por lo que no tengo muchas cosas que me alejen de su proceder como país que ha liderado buena parte del mundo.  

Por convicción soy demócrata, pero una democracia pura, no contaminada de asuntos relativos e intangibles o ideas que no se sostienen bajo la lupa de la racionalidad, pragmática, no una que haga lo mismo que regímenes socialistas o comunistas, gobernados por un grupito que van imponiendo leyes y normas sociales, basadas en sensaciones y les importe nada las mayorías, porque los tiene ATRAPADOS, dependiendo del estado, desde la educación, el trabajo, la salud hasta la comida. Apoyo la parte CONSERVADORA de los Republicanos. No a la democracia que se base en sensaciones ni en ideologías que se distancian olímpicamente al más mínimo rigor científico sobre biología y salud mental. No una democracia que quiera borrar fronteras, una migración irresponsable que carga a los estados, que perjudica a los ciudadanos por la llegada de indocumentados que requieren servicios que NO PAGAN, y que esos recursos salen de los bolsillos de los ciudadanos donde esos indocumentados llegan y peor aún, las identidades de los ciudadanos, identidad de género, identidad de nación, identidad cultural o histórica. Apoyo una democracia que sea de las mayorías y para el bienestar de mayorías, no que las minorías se impongan a las mayorías. Han dado un muy mal uso a la "Teoría de la Ventana de James Overton".

Desde 1960, el Partido Demócrata en Estados Unidos ha experimentado varias derrotas en elecciones presidenciales. Estas derrotas pueden atribuirse a una combinación de factores ideológicos, estratégicos y contextuales. El partido Demócrata per se, es la representación de las MAYORÍAS y gobernar para las mayorías, de la democracia, de las libertades en varios ámbitos de esas libertades. De una mayoría moralmente homogénea y heterogénea en otros aspectos.

Aquí te presento un análisis de algunos de los factores clave que han influido en sus derrotas:

Década de 1960 y 1970

Década de 1980

Década de 2000

Década de 2010 y 2020

Factores Ideológicos

Estrategias Adoptadas

Para resumir, creo que las últimas derrotas de los Demócratas se deben a que han perdido su rumbo, su esencia, han sido influenciadas por una combinación de factores principalmente ideológicos y estratégicos, así como por el contexto político y social de cada época. Se ocuparon demasiado en enrostrar su falta de resolver los problemas a administraciones republicanas, en satisfacer a las minorías y sus ideologías no así como mejorar la economía e invertir en aspectos puntuales de las mayorías, haciendo más caso a asuntos ideológicos que a  políticos,  a lo abstracto y no a lo pragmático,  en fortalecerse a nivel internacional como país influyente, el crecimiento de la inseguridad interna y externa, una migración descontrolada, el respeto a EE. UU como potencia, el crecimiento irracional del populismo y demasiadas acciones no sociales, pero sí de sistemas socialistas. 

Lo peor para mí, ha sido la IMPOSICIÓN DE CREENCIAS de minorías a las mayorías, meter en esa ecuación a seres inocentes como los niños. Usando los recursos de todos en favor de unos pocos. Dejar que la delincuencia se haga dueña de las calles, la inseguridad ciudadana se multiplicó y se expandió a otros países. 

La capacidad del partido para entender todo eso, de adaptarse y responder a las preocupaciones de las mayorías, no las minorías, si no vuelven a ser lo que su sistema ideológico político inicial los llama a ser, no serán capaces de mantenerse en el poder por un tiempo razonable.