miércoles, abril 15, 2009

El político del siglo XXI

Luego de la religión, la política es una de las actividades humanas de la más excelsa delicadeza porque afecta y aplica a gran diversidad e inmensidad de personas. La política debe ser casi un sacerdocio puesto que al igual que la religión absorben una gran parte de la esperanza del hombre, de su ahora y su porvenir. He podido ver políticos de varios países y de distintos niveles latinoamericanos, europeos y anglos, y en todos se dan las mismas intríngulis en unos más que otros. Lo que nos hace reflexionar en varios aspectos, que no son necesariamente la totalidad o axiomas per se.

LA PERTENENCIA:
Podemos ver políticos que porque fundaron un partido se creen con el derecho de que hay que nombrarles en altos ministerios solo por ser fundadores, otros porque tienen equis tiempo como miembros de un partido equis, otros porque trabajaron en campaña y hay que darles lo de ellos sin tener en cuenta si ese individuo cuenta con la aptitud, preparación y capacidad necesarias para asumir lo que demandan ellos como cuota política.
Hay miembros que pueden contar con mucha capacidad, pero no se llevan bien con nadie, otros que todo el mundo quiere, pero no tienen la preparación necesaria para asumir un puesto y unos que son muy aptos para una cosa pero incompetentes para otras.

LAS RELACIONES Y AFINIDAD:
El hecho de ser allegado a la primera figura de un partido o un presidente de la república se cree que también es garantía de asumir puestos públicos. Muchas veces esto provoca diferencias internas en organizaciones políticas porque gente que cumple con requisitos bastos para asumir un cargo, es relegado por uno o muy poco conocido o que nadie conoce, trayendo esto debilitamientos y frustración de las estructuras partidarias que hicieron llevar a esa figura al lugar que ostenta.

NUEVA FORMA DE HACER POLITICA:
Una de las características que debería tener el político de estos tiempos es entender los cambios. Si bien es cierto que la mayoría viene del pasado siglo, es bien sabido que los esquemas que antes eran de preocupación a nivel de las relaciones político ciudadano o política internacional, ya no existen. La comunicación es mucho mejor que hace 100 años, a todos los niveles. Esquemas como los regímenes de fuerza, las ideologías y el comercio se veían antes hacia dentro, - producir para consumir - ahora debe verse de dentro hacia fuera. Ya los países que solo son ellos y para ellos no tienen cabida en tiempos globales ya que todo directa o indirectamente esta interrelacionado, lo que afecta a uno no necesariamente al mismo tiempo, ni en la misma zona puede ligera o fuertemente afectar a otros.
Regímenes personalizados tampoco tienen cabida, tanto en forma micro como macro, ya que tiende a depender exclusivamente de un individuo y no de instituciones, la personalización existe solo mientras la persona viva o un poco más de su tiempo, pero no permanece para el porvenir.
Es en ese porvenir que el político debe volcar todos sus esfuerzos ya que el país o la institución continuarán ahí.

DADIVAS PARA CONSEGUIR ADEPTOS:
Este tipo de actitud es la más socorrida en nuestro país y algunos otros. Un político que haga esto sabe que está alquilando voluntades y adeptos, que así como el alquiló otro que ofrezca mas también lo hará, pero más aun, quien hace esto denota un inmenso afán mercurial, de invertir, una inversión que posteriormente pretenderá recuperar a cualquier costo. Vemos muchas veces que estas formas de recuperación son a un interés y un porcentaje inmensamente grandes.

Nunca he visto a un odontólogo recetando ni manipulando aéreas de un optometrista, ni un arquitecto realizando cirugías. Cada quien en su área, la política se ha tomado como una de las carreras más lucrativas en países como el nuestro y la percepción de la gente empeorando, descreyendo en el sistema y en la política por lo que están cansados de ver, politicos interesados en asuntos netamente de beneficio propio.

El político debe inspirar confianza, ser coherente, no debe ser excluyente porque se pertenezca a otro partido para conseguir el bien común. Prudente, sabiendo cómo y cuándo actuar, no actuar con exabruptos y como el oro cultivar la paciencia. Alejarse de los adulones y llevarse más de gente sensata que le dicen la verdad aunque se molesten. Debe saber reinventarse cuando perciba merma de aceptación y no seguir en el error cuando haya quejas en su contra.

Los muy pocos buenos que existen son relegados a puestos de tercera y permanecen invisibles ante la sociedad, la gente sabe cuáles son, pero no los sacan de la inercia.

martes, marzo 03, 2009

Debería existir un organismo que vigile sueldos excesivos

Tanto para el sector público como el privado, que haya niveles consensuados en cuanto a los montos y las categorías con las funciones, la profesionalidad y el desempeño con el riesgo y las horas laboradas entro otros factores.

Se dice que el sector publico siempre despilfarra los presupuestos con nominas abultadas, con clientelismo político. Pero hemos visto en las recién quebradas entidades bancarias en Estados Unidos, los sueldos de sus ejecutivos, la falta de vigilancia - como en un banco en que trabajé, que además de los grandes sueldos gerenciales, también había que pagarles los mejores colegios a los hijos como compensación, por cierto es uno de los bancos quebrados, sino otra institución privada, donde una perrita le hacian gastos en salón y comida al rededor los 23,000.00 pesos mensuales, mientras habian empleados de esa misma empresa que ganaban 4,000.00 – por lo que es necesario un organismo nacional o supranacional que pueda mantener dentro de un marco razonable estos sueldos, dicen que los diputados nacionales ganan unos 175,000.00 y los Senadores unos 125,000.00, pero un policía gana unos 4,000.00 un agente antidrogas 5 o 6,000.00; pero hay funcionarios que ganan un millón, lo que no gana el Presidente de la República, o sea, no solo es el ambito público en desbalance, el sector privado debe ser vigilado y equilibrado tambien.

Me agradaría que de ser un organismo nacional, hubiera injerencia internacional especialmente de organismos que prestan al país, como el FMI, BID, el Club de Paris entre otros, para garantizar que lo prestado no se desvíe del propósito principal, que por lo general es de “desarrollo nacional” rescates de emergencia entre otros.

Esta disparidad astronómica entre los salarios tanto públicos como privados hace a la gente repensar la viabilidad del sistema en que vive, la justeza y eficiencia del mismo.
La inflación avanzando sin control y algunos “servidores públicos” se auto ajustan para mantener un nivel de vida adecuado, dejando a la gran mayoría que los eligió…… a su suerte. Pero a nivel privado es lo mismo y con mucho menos controles y muy poca, por no decir ninguna publicidad hasta que pasa algún escándalo que se salga de las manos.
Creo que están llevando a la gente a un punto de no retorno y a nivel mundial las cosas no pintan bien, se está volviendo un asunto no tan atractivo irse a otro país, porque las economías mundiales cada día dan números más catastróficos.

El afán de adquisición en un sistema consumista hace que muchos consigan recursos por cualquier vía, legal o ilegal, unas muy peligrosas y otras no tanto, la impunidad ante la corrupción, la falta de justicia para todos, no solo para los ricos, amenazan los cimientos de la sociedad misma llevándonos a la era cavernaria, con hacerla desaparecer porque no falta mucho para la anarquía total, la desaparición de la raza humana.

Hay que acabar con tanta diferencia, no con comunismo, sino un sistema más justo, hagamos algo………PRONTO ¡!!!!!!