viernes, septiembre 12, 2008

LO PELIGROSO DE PERDER LA CONFIANZA

¿Qué sucede cuando uno deja de creer en quienes están llamados a ser ejemplo o están supuestos a velar por uno?

– La respuesta es el desorden, el caos, que es a lo que estamos llegando.
La gente necesita confiar en sus semejantes y más a los que tienen la tutela o jerarquía mayor a uno en alguna circunstancia o renglón de la vida. Digo “necesita” porque el ser humano es un ser social y que para desarrollarse debe hacerlo entre sus semejantes, a menos que se quiera ser Tarzan, el rey de la Selva.
Si ésta relación del ser entre sus semejantes es en la infancia en la casa, los padres estan llamados a ser ese ejemplo, si es entre parejas el uno al otro, si es en la educación en cualquier nivel, los profesores, si es la milicia o la policía, los superiores en rango o los del mismo nivel, si es asunto de fe, en los pastores o doctrinarios, si es en el ámbito político, los gobernados con sus gobernantes.
Unos amigos y yo, hacíamos un paralelismo cuando estábamos en la universidad dando una materia de Derecho, de las que nos daban en Diplomacia donde extrapolábamos el principio de la presunción de inocencia que dice: “que todo el mundo es inocente hasta que se le pruebe lo contrario” de donde sacamos por el nivel de desconfianza que vivíamos en esos momentos de que “todo el mundo es un desgraciado hasta que me demuestre lo contrario”. El hecho de desarrollarse con este pensamiento y ver un enemigo en todos lados, creó cierta paranoia en algunos, hasta el punto de que se creaban fricciones innecesarias en las relaciones interpersonales, las cuales eran totalmente incompatibles con nuestra carrera tan unificadora y conciliadora.
Así mismo es la relación entre los gobernados y gobernantes, y más aún, los países entre sí, porque ¿de qué están conformados los países?, obviamente de la sociedad y ésta por personas.
Si un país grande da un mal ejemplo, ¿qué puede un pequeño hacer? y mas si no hay institucionalidad, de alguna forma daría otro mal ejemplo. – sin querer justificar- .Y es lo que está viviendo el mundo en la actualidad un desorden y un caos a nivel mundial por la falta de confianza. Aquellos que tienen de una u otra forma algún nivel de responsabilidad o que esté revestido de algún tipo de autoridad, son los más llamados a mantener una conducta prístina, impoluta ante los que están debajo de su nivel, - no inferiores, sino circunstancialmente debajo, porque esos mismos en algún momento pueden tomar autoridad ya sea por la vía normal o de otro tipo de vía - por lo que deben cuidar sus acciones y no sean víctimas de sus propias malas acciones.
Se hace necesario que los países de manera particular NO PERMITAN que el mal ejemplo se institucionalice, que se castigue en TODOS LOS NIVELES, porque la gente sensata es proporcibalmete mayor que la insensata, pero la sensatez no se publicita tanto como las malas acciones.
Tanto que el ser humano se ufana en su desarrollo, y es el único ser que repite de manera deportiva los mismos errores.
Hay un artículo de este mismo blog que menciona el deterioro de la política, de si es ella en si que se deteriora o el ser humano. Pero no vislumbro de manera inmediata una mejoría en el sistema de cosas que vivimos, primero porque los sensatos no estamos haciendo nada para cambiarlo o no nos dejan y segundo porque los que han tratado han sido absorbidos por el sistema.

jueves, agosto 21, 2008

Pena Acumulativa y Reincidencia

La percepción de la gente sobre el código penal, es que parece estar hecho para brindar garantías a los delincuentes y no a la gente que genera la riqueza de la nación pagando impuestos. La norma debe ser la buena conducta, no la excepción. La excepción es la mala conducta que no debe ni puede convertirse en norma porque desalienta a los que lo único que saben hacer es trabajar.
No puede ser que aparezcan individuos que tienen un rosario delictivo y lo exhiben como trofeo, como una especie de ranqueo. - ¿mientras más delinque más jefe?. - Deberían los legisladores tomar en cuenta la reincidencia como medida de cúmulo de pena. Veamos unos ejemplos:
1.- Ejemplo: un delincuente entra a robar a un lugar – ya por el simple hecho de violentar una propiedad es un delito – pero el individuo no se conforma, viola o mata, este sería un ejemplo para aplicar una pena acumulativa.
2.- Otro ejemplo: en una riña callejera uno mata a otro, pero ya el que mató había matado antes - se le suma o toma en cuenta el homicidio anterior.
3.- Pero donde creo que se haría algo de justicia es, si una persona es víctima de un delincuente que se presume debería estar preso, y por la voluntad de un juez, un macuteo, o una mala aplicación de justicia ese delincuente actúa contra algún inocente. Debería habilitarse un mecanismo que ese ciudadano o sus familiares demanden al juez que hace que un delincuente que debería estar recluido esté en las calles. Si los jueces tuvieran limites o frenos, no ocurrirían muchos casos como vemos a diario.
A diario sabemos de casos, además de ésto debemos reducir actos como el de tener servidores públicos que en vez de cuidar a la ciudadanía, en pleno ejercicio de sus funciones actúan contra ella, como los policías que se han visto envueltos en actos delictivos, o miembros de las fuerzas armadas, que estos se les acumule penas por actuar contra lo que están supuestos a defender. Pero a los delincuentes que matan a un policía o militar en el ejercicio de sus funciones también hay que doblarle la pena.
Si hay que hacer complejos carcelarios más grandes que se hagan, pero la gente seria está perdiendo la fe en el país y en manos de los legisladores descansa una gran cuota de ésta responsabilidad.
Ahora que habrá una modificación del Código Penal de nuestro país nos gustaria si es que hay un verdarero interés en el pueblo, que hubiera una pena acumulativa y se tomara en cuenta la reincidencia para aplacar la delincuencia.