Estas diferencias innecesarias entre dos países hermanos como lo son Ecuador y Colombia, y en tercera instancia Venezuela, no debieron llegar a este punto. Esto nos recuerda épocas pasadas de frati-guerras en América Latina.Para que haya un problema se necesitan dos (un “agresor” y un “agredido”), y sobre todo que estén en disposición de abrazar el conflicto, en este caso veo que los dos esperaron mucho tiempo no para resolver estos acontecimientos, sino para evitarlos.
Cómo es que Ecuador permite que un ejército irregular beligerante de otro país como lo son las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia), opere en su territorio? sabiendo que actúa como un grupo terrorista - ya paso el tiempo razonable para que "la revolución" haya hecho su efecto, que por lo general el pueblo es que se integrara VOLUNTARIAMENTE a la revolución para que esta tenga cierto viso de "legalidad", no a la fuerza ni secuestrando reclutas para los fines"-que afecta en mayor proporción a los desvalidos del pueblo Colombiano y uno que otro millonario o político; pero como Colombia sabiendo esto no hace la denuncia usando las vías que le proporciona el Derecho Internacional?.
Lo peor de todo es que existe la posibilidad de involucrar un tercer país como lo es Venezuela, añadiendo la posibilidad de que esto derive peligrosamente en mayor proporción en un conflicto regional TOTALMENTE INNECESARIO. (Me resisto a creer que sea una manipulación titiritera Norte-Sur).
Particularmente creo que la culpa no es de uno solo, es compartida, que no están pensando en los más desamparados de sus respectivos países. Creo deberían aprovechar estos momentos para buscar solución institucional ya sea utilizando terceros países como mediadores o los organismos internacionales de la región.
Aprovecho la ocasión ya que en nuestro país hoy día comienza la XX Cumbre de Rio, de albergar la esperanza de que estos actores de la política internacional reflexionen y piensen mas en sus respectivos pueblos, teniendo todos internamente problemas con la pobreza, la delincuencia y demás enfermedades de los países en vía de desarrollo, que lo menos que necesitan es dificultades con otros países.
