– La respuesta es el desorden, el caos, que es a lo que estamos llegando.
La gente necesita confiar en sus semejantes y más a los que tienen la tutela o jerarquía mayor a uno en alguna circunstancia o renglón de la vida. Digo “necesita” porque el ser humano es un ser social y que para desarrollarse debe hacerlo entre sus semejantes, a menos que se quiera ser Tarzan, el rey de la Selva.
Si ésta relación del ser entre sus semejantes es en la infancia en la casa, los padres estan llamados a ser ese ejemplo, si es entre parejas el uno al otro, si es en la educación en cualquier nivel, los profesores, si es la milicia o la policía, los superiores en rango o los del mismo nivel, si es asunto de fe, en los pastores o doctrinarios, si es en el ámbito político, los gobernados con sus gobernantes.
Unos amigos y yo, hacíamos un paralelismo cuando estábamos en la universidad dando una materia de Derecho, de las que nos daban en Diplomacia donde extrapolábamos el principio de la presunción de inocencia que dice: “que todo el mundo es inocente hasta que se le pruebe lo contrario” de donde sacamos por el nivel de desconfianza que vivíamos en esos momentos de que “todo el mundo es un desgraciado hasta que me demuestre lo contrario”. El hecho de desarrollarse con este pensamiento y ver un enemigo en todos lados, creó cierta paranoia en algunos, hasta el punto de que se creaban fricciones innecesarias en las relaciones interpersonales, las cuales eran totalmente incompatibles con nuestra carrera tan unificadora y conciliadora.
Así mismo es la relación entre los gobernados y gobernantes, y más aún, los países entre sí, porque ¿de qué están conformados los países?, obviamente de la sociedad y ésta por personas.
Si un país grande da un mal ejemplo, ¿qué puede un pequeño hacer? y mas si no hay institucionalidad, de alguna forma daría otro mal ejemplo. – sin querer justificar- .Y es lo que está viviendo el mundo en la actualidad un desorden y un caos a nivel mundial por la falta de confianza. Aquellos que tienen de una u otra forma algún nivel de responsabilidad o que esté revestido de algún tipo de autoridad, son los más llamados a mantener una conducta prístina, impoluta ante los que están debajo de su nivel, - no inferiores, sino circunstancialmente debajo, porque esos mismos en algún momento pueden tomar autoridad ya sea por la vía normal o de otro tipo de vía - por lo que deben cuidar sus acciones y no sean víctimas de sus propias malas acciones.
Se hace necesario que los países de manera particular NO PERMITAN que el mal ejemplo se institucionalice, que se castigue en TODOS LOS NIVELES, porque la gente sensata es proporcibalmete mayor que la insensata, pero la sensatez no se publicita tanto como las malas acciones.
Tanto que el ser humano se ufana en su desarrollo, y es el único ser que repite de manera deportiva los mismos errores.
Hay un artículo de este mismo blog que menciona el deterioro de la política, de si es ella en si que se deteriora o el ser humano. Pero no vislumbro de manera inmediata una mejoría en el sistema de cosas que vivimos, primero porque los sensatos no estamos haciendo nada para cambiarlo o no nos dejan y segundo porque los que han tratado han sido absorbidos por el sistema.
1 comentarios:
Patrón usted se está desarrollando mas cada ves...... lo felicito.
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